Barquito de papel en el agua.

Barquitos de papel

A veces, somos sacudidos por pensamientos o sentimientos que llegan con fuerza y acaban por deshacerse. Sin embargo, el recuerdo es la impronta perpetua de la sinrazón momentánea.

La melancolía, el miedo o la felicidad que ahogan, encojen o extasían nuestros corazones son tan perennes como los barcos de papel, una vez depositados en el agua o arrojados al fuego.

Doblar y redoblar papel, una minuciosa tarea que se desvanece con la misma gloria de la que surge…

Imagen destacada de Liu en Unsplash.

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